Estados Unidos concreta el cierre de su última base militar en Irak tras dos décadas de conflicto
El retiro de las tropas marca el fin de una presencia prolongada en Medio Oriente, dejando interrogantes sobre la estabilidad futura del país y la influencia regional de potencias vecinas.
Por Redacción Radio Alma·30 de septiembre de 2026, 11:29 p. m.

La presencia militar estadounidense en Irak llega a su fin tras un ciclo de 23 años de intervenciones. Este proceso culminó con el cierre de la última base de gran envergadura, cerrando un capítulo que inició con la Operación Libertad Iraquí bajo la administración de George W. Bush.
El balance de este extenso periodo arroja cifras de alto impacto humano, con cerca de 4.500 soldados estadounidenses fallecidos y más de 115.000 iraquíes que perdieron la vida. El costo económico de esta incursión alcanzó los 1,7 billones de dólares, una cifra que ha generado intensos debates sobre la efectividad de la estrategia aplicada.
Tras la ocupación inicial, las fuerzas internacionales retornaron al territorio para combatir al Estado Islámico. Esta coalición, denominada Operación Resolución Inherente, logró frenar el avance de grupos yihadistas que habían tomado control de diversas zonas, dejando una huella imborrable en la seguridad interna de la región.
La salida definitiva fue pactada entre el ejecutivo de Bagdad y la administración liderada por Joe Biden durante el presente año. La retirada de los últimos 2.500 efectivos se concretó bajo el mandato de Donald Trump, quien reafirmó la voluntad de reducir la presencia militar norteamericana en Medio Oriente.
Este repliegue marca un punto de inflexión estratégico en una zona marcada por la influencia de Irán. La ausencia de fuerzas externas obliga a Irak a reconfigurar su propio sistema de seguridad en un escenario donde la estabilidad política y la contención de facciones extremistas definirán la viabilidad del gobierno local a largo plazo.


